Mi madre

He estado varias semanas desaparecida, sin actualizar el post, sin ni siquiera pasarme a leer los anteriores. No ha sido por dejadez, todo lo contrario, he estado asimilando que ha llegado el momento de comenzar a contar mi historia, y eso me rompe solo de pensarlo. Tengo que poner en palabras lo que no me atrevo a decir en voz alta, tengo que sacar fuera de mi alma, todo eso por lo que he atravesado estos últimos años, tengo que vomitar todos esos sentimientos que me oprimen el pecho y dejar salir todos esos pensamientos que me atormentan.

El título mas importante de este proyecto: Mi madre

Ella es y ha sido la razón de toda esta andadura. Allá por Enero de este año, cuando se comenzó a gestar, Más Allá del Nudo, yo solo tenía un propósito y era poder tener un espacio donde poder expresarme, sin imaginarme que lo más duro estaba por llegar.

COMIENZO POR EL FINAL:

El 23 de Junio de 2025, se marchó para siempre, cerró sus ojitos para nunca jamás volver a abrirlos, se fue a donde ya no habrá dolor y donde sé que descansará como merece, en paz. Ese mismo día, algo de mí, se fue con ella. Quien haya perdido a una figura tan importante, entenderá mejor que nadie, todo lo que estoy diciendo. A las 20:20h de ese día, un vacío intenso se apoderó de mi, para ya no salir. Su partida fue el final de 3 años llenos de sufrimiento, pero también el comienzo de muchas dudas, de mucho dolor y de una tristeza inmensa. Entendí rápidamente, que jamás volvería a ser la misma, que me costaría un mundo recomponerme y tenía miedo, mucho miedo.

A pesar de todo, como todo con ella, hasta su despedida fue preciosa, rodeada de sus dos hijas, su ex marido, su nieta, sus yernos y su hermano. En aquella habitación fría de la clínica que había sido su hogar en los últimos años, solo emanaba paz, tranquilidad, recordando momentos bonitos y divertidos junto a ella, estoy segura que nos escuchaba y por eso cuando llegó el momento, su corazón dejó de latir sin dolor ni sufrimiento, solo con el convencimiento del que se va en calma, sabiendo que había hecho un buen papel en esta vida.

Mi hermana y yo pudimos pasar sus últimos momentos juntas, las tres, como siempre. Pudimos expresar, besar y decirle todo lo que llevábamos dentro, decirle te quiero hasta quedarnos sin aliento, cogidas de la mano, sintiendo como su pulso se iba debilitando poco a poco, pero con una serenidad que ahora nos asombra. Estábamos rotas, éramos conscientes que en unas horas, la persona que nos había traído a este mundo, dejaría de estar presente para siempre.

Díganme ¿Cómo se gestiona tantos sentimientos de dolor a la vez?

Tuvimos mucha suerte, lo sé. No todo el mundo tiene la oportunidad de despedirse de su ser querido, pero os digo algo: era lo mínimo que nos merecíamos tanto ella como nosotras, después de una larga y dura enfermedad.

Mami, desde aquí quiero darte las gracias, por forjar dos mujeres tremendamente valientes, independientes, unidas. Gracias por el papel que ejerciste tanto de madre como de abuela, estoy orgullosa de que el universo me eligiera para ser tu hija y de haberte podido disfrutar. Ojalá algún día, mi hija, pueda sentir algo parecido hacia mi. Te quiero y te querré toda mi vida.

Y también quiero pedirte perdón, con el corazón en la mano, por haber flaqueado en el momento mas duro; todo me estaba superando, me quedaba grande, estoy convencida que me hubieses entendido perfectamente, pero duele el pensar que te pude haber fallado.

Este mundo perdió una mujer valiente, moderna, divertida, excelente persona. Pero yo…yo perdí a MI MADRE.

El camino hasta aquel 23 de junio fue de todo menos bonito, y ahora que he contado el final de la historia, quiero compartir contigo, todo el proceso por el que transitamos. Lo comparto en honor a ella- esperando que esta experiencia tan dura como reveladora- pueda a acompañar a muchas otras familias, que han pasado o estén pasando por ello.

Te amo por encima de todas las cosas, mami, mi princesa luchadora.